La impresión 3D es un sector innovador, pero el proceso de venta suele ser lento y manual (recepción de archivos, análisis, presupuesto por email). Selfi3D necesitaba modernizar su imagen para reflejar tecnología punta y, sobre todo, unificar su modelo de negocio en una sola plataforma que sirviera tanto de escaparate corporativo como de herramienta transaccional de venta directa.
Comenzamos con un rediseño integral de la identidad corporativa. Creamos una marca visualmente tecnológica, limpia y moderna, capaz de transmitir precisión y confianza, alineando la percepción del cliente con la calidad del servicio técnico que ofrece Selfi3D.
El corazón del proyecto fue el desarrollo de una web híbrida: mitad corporativa, mitad e-commerce de servicios. Para eliminar la fricción en la venta, implementamos dos herramientas clave:
Cotizador Online de Proyectos: Desarrollamos una calculadora a medida que permite al usuario subir sus archivos, seleccionar materiales y parámetros, y obtener un precio instantáneo para su pedido.
Formularios Dinámicos: Implementamos lógica condicional en los formularios de contacto para filtrar y categorizar proyectos complejos, agilizando la gestión interna de las solicitudes.

Convertimos la web de Selfi3D en un activo comercial autónomo. La nueva plataforma no solo atrae visualmente, sino que ahorra horas de gestión administrativa al cliente gracias a la automatización de presupuestos, ofreciendo una experiencia de usuario (UX) ágil e intuitiva.